
Abrir la ducha en la noche, después de un día de calor, ya no garantiza alivio en varios hogares de la ciudad, donde el agua cae tibia o directamente caliente incluso cuando el sol ya no está, una situación que ha comenzado a repetirse en medio de días con alta radiación y temperaturas elevadas.
Lo que antes ocurría en ciertas horas de la tarde, cuando el sol calentaba techos y tuberías, ahora se extiende hasta la noche, según relatan ciudadanos que han tenido que adaptar sus rutinas, porque bañarse dejó de ser una forma de refrescarse, en medio de un calor que no cede y de un agua que mantiene temperatura incluso a las ocho o nueve de la noche.
“Se siente como calefacción”, dicen usuarios, que comentan que es un comportamiento poco habitual a años anteriores.
La explicación del oceanógrafo Franklin Ormaza González.
Consultado sobre este comportamiento, el oceanógrafo Franklin Ormaza González explicó que la clave está en el incremento de la radiación solar que llega a la superficie, lo que ha elevado la temperatura del suelo, del aire y del agua por encima de lo habitual.
“El vapor de agua absorbe más del 30 % de la radiación solar, y en este momento tenemos entre 5 y 10 % menos de humedad de lo normal, eso hace que más radiación llegue directamente”, indicó, al señalar que esta condición ha sido favorecida por las lluvias previas que limpiaron la atmósfera.
Explicó que los niveles actuales superan los registros habituales para esta época. “Normalmente tenemos entre 600 y 700 vatios por metro cuadrado, ahora podemos superar los 1.000”, sostuvo.
Señaló que esta condición se mantendrá en el corto plazo. “Al menos entre cinco y diez días seguro, y podría extenderse durante parte de abril”.







